Batalla y planeta perdido
En este nuevo milenio no puedo daros buenas noticias, puesto que ha ocurrido lo peor, la pérdida de un planeta muy importante para el Emperador.
Las incansables y ruidosas hordas orcas, encabezadas por su caudillo Matiaz, han asediado durante más de 1 año este planeta. Sus acometidas han sido siempre rápidamente repelidas y subsanadas por nosotros, los marines. Pero en la tarde de ayer todo dio un vuelco. Las hordas comandadas por Matiaz consiguieron su objetivo, echarnos del planeta. La batalla ha sido dura, pero luchar junto a los grandes compañeros con los que lo he podido hacer, me hace sentirme orgulloso a pesar de la derrota.
Os hablo del planeta “Frikpis-O”, planeta de reunión y entretenimiento. Era el lugar de encuentro entre distintas razas y rangos, en donde todos, se supone, que éramos iguales y teníamos las mismas obligaciones y derechos.
Tengo en mi memoria varios recuerdos de incalculable valor. Entre tantos, ahora estoy recordando uno, aquellas interminables noches disfrutando de pequeños entrenamientos de combate, e incluso de la simulación de tácticas evasivas para la conquista de un planeta.
En esas noches nos solíamos reunir el Inquisidor “Albert”, el Teniente “Dave”, el Sargento Primero “Do”, El soldado “Osk”, y en algunas ocasiones también se unían a nosotros el Camarada Político “Doming” y el Francotirador de elite “Ri”.
Recuerdo también partidas de “Vampering”, de las que ya os he hablado en otras ocasiones, y a pesar de que ya sabéis que normalmente se juega durante las interminables guardias, también se puede usar como un Hooby. En Frikpis-O no era de las distracciones más habituales, pero aun así, tenia una gran aceptación.
Otro entretenimiento de un gran arraigo para la mayoría, eran los juegos de la 707332, en la que uno solo o un grupo de jugadores disfrutaban de juegos en realidad virtual a una gran calidad.
Que grandes cosas y grandes momentos he pasado allí, pero a pesar de todos esos grandes momentos también debo recordar otros que igual no lo fueron tanto. En el planeta “Frikpis-O” había peligros ocultos. El peor y más peligroso era un virus informático que atacaba cuando menos lo esperabas y que había atrapado ya a uno de nosotros. El virus actuaba de forma que era él y no tú el dueño de tus actos, era un manipulador del CPU de nuestro centro de control, y gracias al emperador fui vacunado contra él.
Otro efecto negativo que tenía el planeta eran los ocupas, les había de dos tipos:
- Estaban los ocupas amables, con los que podías tener una buena conversación y con los que pasabas buenos ratos. ¡Buena gente!
- Y luego estaban los ocupas de la zona “Cocin” del planeta. Eran mal olientes, pesados y persistentes. Tan pronto desparecían como…casi por arte de magia volvían a aparecer. Y aun pareciendo que no había rastro de ellos…tenias la certeza de que te estaban acechando.
Todo lo bueno y lo no tan bueno persistirá en nuestras memorias, e incluso lo llegaremos a echar de menos en algunas ocasiones. Son mis palabras y pensamientos, pero aun así, estoy seguro de que muchos de los visitantes del planeta piensan lo mismo que yo.
Me despido con el último gran recuerdo de nuestro ya añorado planeta:
-Nos encontrábamos todos en una batalla muy dura, incluidos nuestros amigos del regimiento “Bill”, la batalla resultó especialmente dura para nuestro sargento primero y para un servidor. Nuestro sargento primero sufrió un duro golpe en su armadura, producida por una “Leñ” del lugar. El golpe fue efectuado por la espalda, lo que provocó la ira de nuestro sargento, que hoy aun persiste. Y luego mi incidente, del que me recuperé gracias a mi Teniente que me recogió y me ayudo en mi reparación. Técnicamente sufrí una sobreexposición a un líquido que usamos esa noche durante la dura batalla, pero el daño fue ínfimo.
Un saludo a todos con los que me encontraba en ese planeta y con los que quizá ahora ya no podamos vernos tan a menudo. ¡Hasta la próxima!
Las incansables y ruidosas hordas orcas, encabezadas por su caudillo Matiaz, han asediado durante más de 1 año este planeta. Sus acometidas han sido siempre rápidamente repelidas y subsanadas por nosotros, los marines. Pero en la tarde de ayer todo dio un vuelco. Las hordas comandadas por Matiaz consiguieron su objetivo, echarnos del planeta. La batalla ha sido dura, pero luchar junto a los grandes compañeros con los que lo he podido hacer, me hace sentirme orgulloso a pesar de la derrota.
Os hablo del planeta “Frikpis-O”, planeta de reunión y entretenimiento. Era el lugar de encuentro entre distintas razas y rangos, en donde todos, se supone, que éramos iguales y teníamos las mismas obligaciones y derechos.
Tengo en mi memoria varios recuerdos de incalculable valor. Entre tantos, ahora estoy recordando uno, aquellas interminables noches disfrutando de pequeños entrenamientos de combate, e incluso de la simulación de tácticas evasivas para la conquista de un planeta.
En esas noches nos solíamos reunir el Inquisidor “Albert”, el Teniente “Dave”, el Sargento Primero “Do”, El soldado “Osk”, y en algunas ocasiones también se unían a nosotros el Camarada Político “Doming” y el Francotirador de elite “Ri”.
Recuerdo también partidas de “Vampering”, de las que ya os he hablado en otras ocasiones, y a pesar de que ya sabéis que normalmente se juega durante las interminables guardias, también se puede usar como un Hooby. En Frikpis-O no era de las distracciones más habituales, pero aun así, tenia una gran aceptación.
Otro entretenimiento de un gran arraigo para la mayoría, eran los juegos de la 707332, en la que uno solo o un grupo de jugadores disfrutaban de juegos en realidad virtual a una gran calidad.
Que grandes cosas y grandes momentos he pasado allí, pero a pesar de todos esos grandes momentos también debo recordar otros que igual no lo fueron tanto. En el planeta “Frikpis-O” había peligros ocultos. El peor y más peligroso era un virus informático que atacaba cuando menos lo esperabas y que había atrapado ya a uno de nosotros. El virus actuaba de forma que era él y no tú el dueño de tus actos, era un manipulador del CPU de nuestro centro de control, y gracias al emperador fui vacunado contra él.
Otro efecto negativo que tenía el planeta eran los ocupas, les había de dos tipos:
- Estaban los ocupas amables, con los que podías tener una buena conversación y con los que pasabas buenos ratos. ¡Buena gente!
- Y luego estaban los ocupas de la zona “Cocin” del planeta. Eran mal olientes, pesados y persistentes. Tan pronto desparecían como…casi por arte de magia volvían a aparecer. Y aun pareciendo que no había rastro de ellos…tenias la certeza de que te estaban acechando.
Todo lo bueno y lo no tan bueno persistirá en nuestras memorias, e incluso lo llegaremos a echar de menos en algunas ocasiones. Son mis palabras y pensamientos, pero aun así, estoy seguro de que muchos de los visitantes del planeta piensan lo mismo que yo.
Me despido con el último gran recuerdo de nuestro ya añorado planeta:
-Nos encontrábamos todos en una batalla muy dura, incluidos nuestros amigos del regimiento “Bill”, la batalla resultó especialmente dura para nuestro sargento primero y para un servidor. Nuestro sargento primero sufrió un duro golpe en su armadura, producida por una “Leñ” del lugar. El golpe fue efectuado por la espalda, lo que provocó la ira de nuestro sargento, que hoy aun persiste. Y luego mi incidente, del que me recuperé gracias a mi Teniente que me recogió y me ayudo en mi reparación. Técnicamente sufrí una sobreexposición a un líquido que usamos esa noche durante la dura batalla, pero el daño fue ínfimo.
Un saludo a todos con los que me encontraba en ese planeta y con los que quizá ahora ya no podamos vernos tan a menudo. ¡Hasta la próxima!
Sector 7069-SO

